Disfrutar de la naturaleza y la cultura local de forma respetuosa: en esto consiste el turismo sostenible, una forma de viajar que se preocupa por minimizar la huella ecológica. En Vigo, un creciente número de visitantes apuesta por servicios y actividades que defienden los principios sostenibles: contratar guías autóctonos, consumir alimentos de la zona o escoger medios de transporte ‘eco’. Por ejemplo, las travesías en barco islas cíes desde Vigo permiten explorar esta ría de una forma única, disminuyendo las emisiones contaminantes y el impacto sobre la biodiversidad.
Frente al avión privado o los grandes cruceros, moverse en catamarán, velero o ferry propulsado por GNL o motor eléctrico es más responsable desde un punto de vista ambiental. Por su parte, las rutas en tren y el transporte público armonizan con los ideales del turismo sostenible.
Otra forma de practicar este modelo turístico es priorizar los servicios y experiencias que dispongan de sellos ‘verdes’ como Green Key, Biosphere o EarthCheck. Por ejemplo, los alojamientos con este tipo de certificación han demostrado interés en reducir su huella de carbono y apoyar la economía local.
Viajar acompañado de un guía local permite no solo conocer los ‘secretos’ de la costa viguesa, sino también fomentar el empleo de las comunidades locales. Esto resulta indispensable porque mantiene activa la economía de Moaña, Nigrán, Combarro o Cangas do Morrazo.
En vez de invertir en restaurantes fast-food y cadenas de grandes multinacionales, el viajero debe priorizar el consumo de productos locales: platos típicos, souvenirs artesanales, etcétera. Se trata de promover el saber hacer de las comunidades locales y disfrutar, al mismo tiempo, de servicios y productos más auténticos.
A la hora de diseñar el itinerario, se recomienda seleccionar destinos con huella cero, tales como Parque Nacional de las Islas Atlánticas, la Senda del Agua o la Vía Verde de Vigo, entre otros.