Para cualquier propietario de un vehículo, descubrir un arañazo, una abolladura o los daños derivados de un pequeño golpe en la carrocería es una situación tan común como desalentadora. Ese desperfecto, ya sea fruto de un despiste al aparcar, de la caída de una rama o de un leve incidente de tráfico, rompe la estética del coche y puede afectar a su protección contra la corrosión. Es en ese momento