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¿Cómo influye el grado de formalidad en el «dress code» infantil de una boda?

Intercambiar los «sí, quiero» junto a toda su familia es el deseo de cualquier pareja, pero la presencia de menores de edad en ceremonias nupciales motiva que sus organizadores adapten sus protocolos y etiquetas, no siempre para hacerlos más kid-friendly. Los niveles de formalidad de una boda influyen en la ropa ceremonia niñas y niños. Se recomienda conocerlos —superficialmente, al menos— antes de seleccionar la vestimenta de los más pequeños de la casa.

Como regla general, los novios o los organizadores del evento comunican a los invitados el grado de formalidad del evento, una cuestión que afecta tanto a las normas de comportamiento como al dress code, es decir, el código de vestimenta. Si la etiqueta es rigurosa, los asistentes infantiles deberán vestirse de gala y moderar su conducta, mientras que una etiqueta más informal tenderá a mostrarse más tolerante con este público.

Concretando más lo anterior, las bodas semiformales o smart casual aplican una etiqueta flexible. Son una elección usual en ceremonias fechadas en verano, cuando el buen tiempo invita a vestirse con más frescura y libertad, sin renunciar a la elegancia que exige este acto. Los menores visten camisas, pantalones y faldas ligeras de telas como el lino o el algodón.

En ceremonias nocturnas, suele adoptarse una etiqueta cóctel o cocktail. Los invitados deben presentarse con una apariencia cuidada y solemne, sin vestir estrictamente de frac. El traje para ellos y el vestido largo o midi para ellas es lo más correcto, si bien hay libertad para elegir los colores y accesorios.

Por lo demás, el ambiente es relajado y los organizadores esperan que los invitados socialicen y se diviertan, un planteamiento que no cohíbe demasiado a los «peques».

Con diferencia, las bodas más rigurosas e inflexibles son las de estilo black-tie. Se considera inaceptable que los menores asistan sin prendas de gala. Su comportamiento, además, debe ajustarse al de una damita o caballerito, por así decirlo.

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