Muchas mujeres comienzan a tener problemas de incontinencia urinaria durante la menopausia. Son pequeñas pérdidas que, por lo general, se producen cuando se realiza un esfuerzo o se tose. La cantidad de orina no suele ser importante, al menos al principio, pero supone un problema para la mujer que teme que pueda escaparse demasiado y calar la ropa o hacer que despida mal olor.
Aunque hemos dicho que le sucede a muchas mujeres, no quiere decir que sea algo que tenga que aguantarse o que sea normal. La incontinencia de este tipo suele producirse porque los músculos que conforman el suelo pélvico pierden elasticidad. Al igual que pasa con el resto de los músculos del cuerpo, si no se trabajan pierden su forma. Y lo peor es que puede ir a más y acabar con un problema de incontinencia más serio e incluso con molestias a la hora de mantener relaciones sexuales.
Por eso, cuando sucede algo de este tipo debe de buscarse a un especialista del suelo pélvico Pontevedra para que examine nuestro caso y nos ayude a ponerle solución. En la gran mayoría de los casos, la solución está en realizar ejercicios específicos para que estos músculos cobre fuerza y se tensen de nuevo, recuperándose la forma. Estos ejercicios pueden ser impartidos por una comadrona o por un comadrón especializados, siendo los mejores para realizar estos entrenamientos. Pero también pueden realizarse ejercicios para el suelo pélvico dentro de un programa integral de entrenamiento físico. La mayoría de preparadores físicos expertos pueden dar pautas básicas para mantener la forma en esa zona del cuerpo, tal como lo hacen con el resto de la musculatura.
Hay otros casos en los que el daño muscular puede deberse a una enfermedad. O, tal vez, se trate de mujeres de avanzada edad que no han cuidado su suelo pélvico en el momento debido y ahora sufren pérdidas de orina considerables. En estos casos, hay medicamentos y tratamientos que pueden ayudar. La medicación tendrá que ser recetada por el médico especialista que será el que determine si es mejor tomar fármacos o pasar por el quirófano. Hoy, muchos problemas de incontinencia se tratan con botox, que hace que los músculos de la vejiga se contraigan y no dejen escapar el líquido.
En cualquier caso, el mensaje está claro: no te resignes a las pérdidas de orina en la menopausia y acude a un especialista.